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Secretos para ser más productivos: algunos trucos y mucho trabajo personal

Falta tiempo para todo, trabajar con prisas y urgencia, tener muchos frentes abiertos, estrés… Estos males comunes se pueden solucionar con alguna estrategia y mucho trabajo personal, según explicó el especialista Diego Rojas en un taller celebrado hace unos días en EEC Alumni en Madrid.

Auto-conocerse es el primer paso para lograr sacarle más partido al día a día. “Tomar consciencia de cómo funcionamos, de las horas del día a las que rendimos más, de cuántas tareas podemos tener abiertas, de qué nos distrae” es clave, explicó Rojas en la sesión de la EEC. Lo segundo es elegir entre las distintas estrategias que ayudan a optimizar el tiempo.

“Tenemos que dejar de empezar y empezar a terminar”, explicó, por ejemplo, Rojas sobre el multitasking, o lo que es lo mismo, realizar varias cosas al mismo tiempo. Esta práctica hace que perdamos el foco y que no nos centremos en la tarea si nos excedemos en número. Su remedio es “saber con qué máximo de tareas abiertas cada uno obtiene un rendimiento óptimo”, aseguró.

Postergar tareas relevantes es procrastinar, un mal que según el experto se trasforma en estrés. “La mayoría de las tareas no son urgentes, se transforman en urgentes porque las hemos procrastinado, las hemos dejado para más adelante”, anunció. Para evitarlo, Rojas vuelve a invocar al autoanálisis: a la necesidad de analizar objetivos y de definir qué queremos conseguir con cada tarea para conectar la acción con la meta y con la motivación a largo plazo.

Rojas también compartió algunas estrategias ganadoras como dividir tareas y vaciar la cabeza. “Al cerebro no le suele gustar planificar ideas o tareas generales”, explicó por lo que recomendó dividir una tarea en acciones concretas y establecer pasos a seguir. Además, detalló que la mente no es eficaz recordando cosas por lo que recomendó “liberarla para que sea más creativa”. "Al liberar la mente se puede priorizar, procesar tareas, proyectos y descansar”.

Otras fórmulas beneficiosas expuestas por Rojas fueron las de fijar objetivos y gestionar las interrupciones. La primera se refiere a tener objetivos y segmentarlos por niveles (diarios, semanales, mensuales, anuales e, incluso, vitales). Preguntarse si lo que vamos a emprender “es relevante para los objetivos” ayudar a organizarse. En cuanto a las interrupciones, Rojas concluyó que “no podemos evitarlas, pero sí combatirlas. Podemos decidir si atender la interrupción o no hacerlo, podemos valorar fríamente las urgencias de los demás”.

 

 

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