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El Programa de Mentoring para voluntarios de la Fundación Carmen Pardo Valcarce da su primer paso

 

Los protagonistas del Programa de Mentoring que la EEC acaba de poner en marcha en la Fundación Carmen Pardo Valcarce son empleados de empresas que colaboran con la Fundación y hacen voluntariado corporativo, por un lado, y por otro, los jóvenes con discapacidad intelectual que están estudiando en uno de los proyectos de la Fundación.

Protagonistas que en pocas semanas van a iniciar una relación... de mentoring.

Explicar qué es el mentoring y cuál es el rol del mentor fue el pilar de la jornada celebrada ayer en la que se dieron cita una cuarentena de los voluntarios participantes. Éstos aprendieron de Alicia Morales, coach y formadora en la EEC, que el mentoring consiste en "acompañar, aconsejar y ayudar a lograr los objetivos fijados así como potenciar las fortalezas" del joven que recibe el mentoring. 
 
También descubrieron las pautas y las herramientas necesarias para que esa relación de mentoring sea exitosa. Tecnicas que, continuó Alicia Morales, les servirán para siempre. "Las habilidades de conversación, escucha, gestión de emociones y de alcanzar objetivos que vais a recibir como voluntarios y mentores os ayudarán no solo en vuestra relación de mentoring sino que son útliles en todos los ámbitos de la vida personal y profesional", dijo la experta.
 
Este año hermos querido "sumar la profesionalidad de la EEC", anunciaron ayer los responsables de la Fundacíon Carmen Pardo Valcarce (FCPV), para lograr que los voluntarios se sientan acompañados en su tarea de mentores y evitar que "experimenten frustración", como sucedió en algunos casos el año anterior.
 
Así, el programa de la EEC es un proceso que durará hasta junio y se completa con píldoras formativas y tutorías grupales, además de herramientas y documentos que les ayuden a establecer el marco de la relación de mentoring, el plan de acción para medir los avances que se vayan logrando y las pautas para ejercer su rol adecuadamente.
 
Discapacitados no incapacitados. La sensibilización también sirivó para explicar a los voluntarios qué es la discapacidad intelectural, aclaración que realizaron expertas y formadoras de la Fundación. "Son jovenes entre 19 y 28 años con inteligencia límite que sí pueden integrarse en el mundo laboral pues cuentan con suficientes capacidades para ello", aseguró María Orts, directora de Campus, el programa de tres años de formación en el que participan los jóvenes y cuyo objetivo principal es ayudarles en su empleabilidad.
 
Voluntariado corporativo
Entre las empresas que colaboran con la Fundación Carmen Pardo-Valcarce, y que por tanto promueven la participación de sus empleados en el proyecto CAMPVS, se encuentran LVMH Perfumes, AON, Fundación Mahou-San Miguel, Banco Popular, Fundación Vodafone España y Fundación Caja Madrid y el apoyo académico de IE Business School. El programa cuenta, además, con la colaboración tecnológica de Fundación Accenture, MDTEL, IBM y Cisco y el apoyo de las compañías Globalvia, Indra, Colt Technology, Grupo Vips, Leroy Merlin y Bankinter. 

 

 

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