Una encuesta realizada por Escuela Europea de Coaching muestra cómo una parte muy significativa de sus alumnos ha logrado convertir lo aprendido en EEC en práctica profesional e ingresos reales.
Escuela Europea de Coaching (EEC) refuerza su posicionamiento con los resultados de una encuesta realizada a sus alumni sobre su trayectoria profesional tras certificarse en la escuela.
Los datos reflejan un impacto claro en términos de empleabilidad. Según la encuesta, el 55,17% trabaja actualmente como coach y otro 22,76% ha trabajado como coach desde que finalizó su formación en EEC, lo que sitúa en 77,93% el porcentaje de alumni que ha ejercido como coach tras su paso por la escuela.
La monetización de lo aprendido en EEC es otro de los indicadores destacados. Entre quienes han ejercido, el 74,34% afirma que esta formación forma parte actualmente de su actividad profesional de manera remunerada.
Además, al analizar el peso que tiene esta práctica profesional en sus ingresos, la encuesta muestra que el 27,38% la identifica como su principal fuente de ingresos y el 29,76% como una fuente secundaria, mientras que el 38,10% declara ingresos puntuales o complementarios.
La rapidez de incorporación al ejercicio profesional también resulta relevante. Entre quienes han trabajado como coach tras formarse en EEC, el 52,21% comenzó en menos de tres meses y el 20,35% entre los tres y los seis meses, lo que significa que más del 70% empezó antes de seis meses.
A ello se suma la percepción de valor competitivo de la formación recibida. En la pregunta sobre en qué medida haberse formado en EEC les ha hecho más competitivos como coach, más del 50 por ciento sitúan en la franja alta de valoración (9-10),y otro 43% lo puntúan con notas que van entre el 7 y el 8 sobre diez.
Más allá de los porcentajes, la encuesta dibuja una realidad diversa: alumni que convierten su aprendizaje en EEC en una profesión independiente, profesionales que lo integran en sus funciones de RRHH o consultoría, y perfiles que lo aplican en liderazgo, desarrollo de equipos o transformación organizativa.
Estos datos refuerzan una idea clave para EEC: no se trata solo de aprender coaching, sino de hacerlo en un entorno formativo capaz de traducir ese aprendizaje en práctica, propuesta de valor profesional y, en muchos casos, en una vía de ingresos real.
Con esta evidencia, la Escuela Europea de Coaching consolida un mensaje claro: la diferencia no está solo en formarse en coaching, sino en hacerlo en EEC, en una metodología que impulsa la transición hacia la práctica profesional y la monetización con resultados tangibles.
«Me ha ayudado en el liderazgo de equipos en mi trabajo por cuenta ajena como director general, y también a lanzar mi propia iniciativa junto con mi mujer, enfocada en formación en soft skills y coaching. Por otra parte me examinaré de PCC ICF, con la intención de dar un paso más en cuanto a procesos de coaching ejecutivo de alto nivel»
«Fue un cambio radical en mi carrera profesional, dejé todo y me dedique a hacer coaching. Desde ahí, me he dedicado de forma exclusiva a esta profesión. La continuidad de estudios en EEC y otras escuelas ha sido fundamental. Pero el sello de EEC, que no lo he visto en coaches de otras escuelas, es muy importante en la diferenciación de mi carrera»
«Actualmente como autónoma, el coaching forma parte de una pequeña parcela de mi vida pero grande en aportación personal. Tengo algunos clientes y me mantengo actualizada y abierta a seguir creciendo personal y profesionalmente en el campo del Coaching».
«Trabajo en RRHH con lo que me ha sido fácil integrarlo para guiar a personas con bloqueos personales y profesionales. Se me ha desarrollado ese tercer oído y tengo una manera diferente de escuchar y filtrar lo que me llega. Me produce mucha satisfacción aplicarlo»



