BLOG

Ser coach hoy. Cómo son las nuevas competencias de ICF: cambios en la forma y en el fondo

Ruth Gavilán
Executive Coach por EEC
PCC por ICF
Co-Directora Académica EEC Madrid

Hace ya un año que la International Coach Federation (ICF) anunció la actualización del Modelo de Competencias Clave, que todos los coaches certificados en EEC empleamos cada día y en cada sesión. El objetivo, actualizarlo y optimizarlo.

Para lograrlo, los expertos de ICF han realizado, durante dos años, un exhaustivo análisis del modelo de competencias gracias a la recopilación de la información aportada por 1.300 coaches a nivel mundial de diferentes escuelas y disciplinas del mundo, lo que aporta a esta actualización mayor diversidad de contribuciones en estilos y experiencia. 

El resultado es un modelo actualizado que integra algunos elementos novedosos y al tiempo valida el modelo anterior.

¿Cuándo tenemos que estar empleando ya este modelo de competencias?

El modelo actualizado entra en vigor —desde el punto de vista de los exámenes de certificación—  en enero de 2021. Sin embargo, desde el punto de vista del Coaching Knowledge Assessment, está previsto que entre en vigor a final de 2021. 

El modelo actualizado que ha hecho público ICF contiene las 8 competencias y los marcadores PCC, los comportamientos observables que para algunos puntos de las competencias han desarrollado. Queda pendiente la publicación de los “requisitos mínimos” en la comparación de ACC, PCC y MCC.

Para conocer el modelo actualizado veamos las novedades que aporta en dos vertientes: la forma y el fondo.

Nuevo modelo de competencias clave del coach: actualización en la forma  

El modelo de competencias actualizado es más escueto: se reduce de once a solo ocho competencias. Sin embargo, no se perde ninguna y mantiene todas las competencias anteriores.

También es más concreto en palabras. Incorpora verbos de acción que hacen más fácil identificar cuál es el comportamiento que se observa al coach que atiende a cada línea de cada competencia. Es más claro – la brevedad y los verbos activos aportan claridad y deja poco espacio para especular “a qué se refiere”. 

Las ocho competencias se presentan en dos grandes bloques:

— Competencias relacionadas con el “estar siendo” del coach [las dos primeras: la ética y la mentalidad de coach] son competencias transversales a todo el modelo.

— Competencias relacionadas con el hacer del coach [la tercera hasta la octava] más alineadas con lo que se espera que haga y desempeñe un coach: establecer acuerdos, generar confianza, mantener presencia, escuchar, crear consciencia y fomentar crecimiento.

La demostración de una práctica ética, que se mantiene a través de la competencia primera, presenta acciones del coach más allá de acatar el código, con tono más activo en relación a cómo el coach actúa con su cliente, por ejemplo, cuando atiende a la confidencialidad de la información compartida o diferencia la práctica del coach de otras disciplinas y remite a los clientes al profesional adecuado según corresponda.

La suma de una nueva competencia —Mantiene una mentalidad de coaching— hace alusión a cómo el coach aborda su rol de coach, cómo presta atención a su desarrollo continuo y su práctica reflexiva y supervisión, y también hace alusión al comportamiento del coach hacia su cliente, gestionando emociones fuertes, usando la intuición para el beneficio del cliente y respetando la autonomía del cliente.

Algunos de estos comportamientos del coach se pueden vislumbrar en una sesión de coaching, otros no. Poner negro sobre blanco la práctica reflexiva y la supervisión del coach da una buena idea del peso específico que se espera que el coach conceda a su desarrollo continuo, a nivel profesional y personal, para trabajar sus puntos de ceguera y mantenerse en crecimiento continuo para poder acompañar a sus clientes.

Unifica las competencias que tienen que ver con la ampliación de consciencia del cliente, con el aprendizaje, con el cambio de observador, uniendo todo lo que suponen herramientas del coach para acompañar al cliente a explorar nuevas posibilidades, nuevas perspectivas, nuevos aprendizajes, como, por ejemplo, las preguntas poderosas, la entrega de feedback, el uso de las metáforas, el reencuadre de perspectivas y la identificación de aprendizajes.

— Así, Cuestionar con Fuerza, Comunicación Directa y Crear Consciencia ya no son competencias separadas, sino que se han unido sus elementos más significativos para conformar Evocar consciencia, una competencia que aúna elementos que contribuyen a la creación de consciencia e intervenciones que acompañan a identificar y registrar aprendizajes.

— Resume todas las competencias que tienen que ver con el resultado del aprendizaje, plan de acción y seguimiento y progreso, en una a la que llama Facilita el crecimiento, aludiendo no solamente a la traducción de aprendizajes en nuevas acciones, sino al aprendizaje que resulta de esto más allá de los obstáculos que pueda encontrar el cliente en su camino y de la medición del progreso que sea adecuada en opinión del propio cliente, insistiendo aquí en la autonomía del cliente para definir acciones y planes futuros. 

Nuevo modelo de competencias clave del coach: actualización en el fondo  

— Abre el establecimiento de acuerdos de una forma más explícita para abordar no solamente el acuerdo de la relación de coaching, sino también el acuerdo del proceso de coaching y el acuerdo de la sesión de coaching, dando ideas claras de los elementos de un acuerdo de sesión.

— Enfatiza ciertos aspectos de la relación entre el coach y el cliente. Por ejemplo, insiste en que el coach tenga consciencia cultural, contextual y sistémica. Alude a la identidad, el entorno, las experiencias… no solamente del cliente sino también del propio coach y a tener consciencia de cómo esto puede tener impacto en su cliente.

— Alude a la diversidad en todos sus aspectos como elemento clave a cuidar en la relación coach-cliente. Integra elementos de la comunicación como claves para ampliar consciencia, por ejemplo, el compartir observaciones o el uso de las metáforas, más allá de la forma de comunicar clara directa y concisa, lo cual produce una expansión natural de herramientas que el coach pone al servicio del cliente para avanzar hacia su objetivo.

— Se aleja de la pregunta como herramienta fundamental y acepta la diversidad de herramientas que, sin duda, ponen en juego en diferente medida las diferentes escuelas y disciplinas de coaching.

—Enfatiza la autonomía del cliente con varias fórmulas. A veces, lo explicita en relación a ser un factor de la mentalidad de coaching cuando indica que el coach respeta que el cliente es responsable de sus decisiones; y, a veces, lo aborda mencionando que la relación del coach y el cliente es de asociación, haciendo hincapié en que el coach y el cliente se asocian para avanzar, en que el coach invita al cliente a identificar o que el coach colabora; sostiene un lenguaje de asociación no de dirección.

Retos para aplicar este nuevo modelo de competencias del coach

Sin duda, la actualización del modelo de competencias clave del coach por parte de ICF, aún respetando al modelo anterior, tiene como consecuencia la necesidad de identificar nuevos comportamientos de un coach para atender a las nuevas claves.

Para ello, los coaches quedamos convocados a un camino de actualización para alinearnos con lo que ICF estima apropiado para estar al servicio de sus clientes. En EEC además de trabajar estas competencias en el marco del Ciclo II de la Certificación en coaching, es un entrenamiento que abordamos de forma exhaustiva en el Programa de Supervisión.

El esquema del modelo actualizado es el siguiente:

I - CIMIENTOS. Competencia 1 Demuestra la práctica ética. Competencia 2 Representa la mentalidad del coaching. 

II. COCREAR LA RELACIÓN. Competencia 3 Establece y mantiene acuerdos. Competencia 4 Cultiva confianza y seguridad. Competencia 5 Mantiene presencia. 

III. COMUNICAR CON EFECTIVIDAD. Competencia 6 Escucha activamente. Competencia 7 Crea consciencia.

IV. CULTIVAR APRENDIZAJE Y CRECIMIENTO. Competencia 8 Facilita el crecimiento del cliente.

 

Seguidamente, una breve descripción de cada competencia:

I - CIMIENTOS

Competencia 1 Demuestra la práctica ética. 

Alude a los comportamientos del coach al acogerse el código ético de ICF (actualizado recientemente), a cómo se relaciona con honestidad, respeta la confidencialidad, usa lenguaje respetuoso y es sensible a la identidad y entorno del cliente. Puntualiza el compromiso para derivar al cliente a otro profesional cuando sea apropiado. 

Competencia 2 Representa la mentalidad del coaching. 

Contempla la relación del coach con su cliente y consigo mismo y con su práctica. Refiere al respeto por la autonomía del cliente, la consciencia cultural y el uso de su intuición al servicio del cliente. También refiere a su autogestión emocional, su formación continua y la búsqueda de ayuda y supervisión en su desarrollo profesional. 

II. COCREAR LA RELACIÓN 

Competencia 3 Establece y mantiene acuerdos.

Incluye los acuerdos de forma amplia: los de la relación con el cliente y las partes interesadas, los del proceso con el cliente y sponsor y los de la sesión con el cliente. Hace énfasis en los elementos de un acuerdo de sesión, en conocer la compatibilidad coach-cliente y en cerrar la relación para honrar la experiencia del cliente. 

Competencia 4 Cultiva confianza y seguridad.

Enfatiza el entendimiento del contexto y el respeto por la identidad del cliente, buscando entenderle en su totalidad. Alude a comportamientos que permiten que el cliente se sienta seguro como animarle a expresarse, mostrarse empático y como iguales. Puntualiza la vulnerabilidad del coach como clave para la confianza. 

Competencia 5 Mantiene presencia. 

Apunta a cómo el coach muestra que está “aquí y ahora” con su cliente, cómo está concentrado y con plena consciencia en lo que su cliente dice, mostrando curiosidad y legítimo interés y estando cómodo con no saber. Acoger con confianza emociones fuertes y permitir silencios para la reflexión son indicadores clave de la presencia. 

III. COMUNICAR CON EFECTIVIDAD  

Competencia 6 Escucha activamente.

Habilidad para considerar lo que el cliente dice y no dice, así como el contexto e identidad del cliente. El coach escucha lenguaje, integra las palabras del cliente, cuerpo, está atento al lenguaje no verbal, y emoción, las muestra y explora. Resume y refleja para asegurar comprensión y observa tendencias y patrones. 

Competencia 7 Crea consciencia.

Promueve aprendizaje a través de diferentes herramientas: preguntas que apuntan más allá de lo que el cliente ya sabe, intervenciones que mueven al cliente fuera de su zona de confort, feedback, observaciones, metáforas, nuevas perspectivas… Detecta lo que está siendo útil y acompaña a identificar aprendizajes en el momento.

IV. CULTIVAR APRENDIZAJE Y CRECIMIENTO 

Competencia 8 Facilita el crecimiento del cliente.

Se asocia con el cliente para traducir aprendizajes y descubrimientos en nueva visión, comportamientos y acciones. Respeta la autonomía del cliente para diseñar acciones y medidas de responsabilidad, así como para identificar aprendizajes potenciales de nuevas acciones y obstáculos que puedan surgir. Se alía con el cliente para el cierre. 

 

Comparte en:
Comentarios
Envia una respuesta

Los campos en rojo son obligatorios

¡Añade un comentario!

Los campos en rojo son obligatorios